Anne Louise Thomas
Hola Marisol,
Mi madre y yo somos amantes de Andalucía desde
hace años. Este año quise quedarme en uno de mis lugares favoritos
- la Alpujarra de Granada. Buscando, buscando, no me apetecía un
hotel, y vi las fotos del Cortijo La Suerte.
Estuvimos en Mayo.
La primera impresión, al bajar con el coche por
el camino de acceso, algo empinado y sinuoso, fue, adonde me meto?
Pero al bajar y entrar en el apartamento, abrir las ventanas y ver
como el sol iluminaba la estancia me tranquilicé y supe que iba a
encontrarme muy cómoda. A mi madre, octogenaria y muy inglesa, le
costó un poco más porque estábamos en plena naturaleza y le
preocupaba que viese algún ratoncito (les tiene pavor). Mi prima
llegó de Inglaterra al día siguiente, ya instaladas. Ella solo
había visitado Barcelona y un poco la costa Brava y la metí de
lleno en la vida rural andaluza. Le gustó.
Se estaba llenando la piscina y nos dijeron que
el agua sería muy fría, pero aún y así nos bañamos. La casa es
amplia y cómoda y en un buen lugar para explorar el Barranco de la
Poqueira y más allá.
El pueblo de Orgiva está a 10 minutos montaña
abajo y desde allí mas o menos equidistante de la Costa y de
Granada. Las estancias son frescas en verano, pues los muros son
gruesos de piedra, y en invierno hay chimenea para caldear. El
único problema que tuvimos, al ser los primeros inquilinos
tras el invierno, fue el agua corriente, pero ese problema se
solventó. De todas formas, cualquier duda que tuviéramos fue
amablemente atendido por Marisol o, en su ausencia, por los vecinos
holandeses.
Yo volveré si puedo, a ser posible en otoño
cuando para mí los colores y olores de este valle de la Alpujarra
cobran un algo especial, el tiempo refresca y se puede disfrutar de
la lumbre del hogar, preparar un buen cocido y relajarse con un buen
libro por las tardes después de un día de exploración. Te lo he
dado en castellano y en inglés.
Tu sabes que me enamoré del lugar.
Un abrazo,
Anne